La razón detrás de los 48,000 nuevos árboles para Lima
Cuando se anuncia que Lima ganará más de 48,000 árboles, es natural que surja una pregunta: ¿por qué esa cantidad y no otra? ¿Se trata de una cifra referencial o existe un sustento técnico detrás de ella?
La respuesta parte de un proceso que comenzó mucho antes de definir cualquier medida de manejo ambiental. Para determinar qué acciones eran necesarias, primero fue indispensable conocer en detalle la vegetación existente en el área de intervención del Tramo 3 del Anillo Vial. Solo a partir de esa información fue posible establecer medidas de conservación, reubicación y estrategia de manejo ambiental.
Por ello, los más de 48,000 árboles contemplados no corresponden a una cifra arbitraria. Forman parte de una medida vinculada directamente al diagnóstico ambiental realizado para el proyecto y a los criterios establecidos por la normativa aplicable.
Todo comenzó con el censo forestal
Antes de definir cualquier medida sobre la vegetación existente, el proyecto desarrolló un Censo Forestal del Tramo 3.
Este trabajo permitió conocer con precisión qué especies existen, dónde se encuentran y cuál es su condición. Gracias a este diagnóstico fue posible identificar el universo arbóreo presente en el área de influencia del proyecto y generar información técnica para la toma de decisiones.
En total, se registraron 6820 árboles con un DPA (Diámetro a la Altura del Pecho) mayor a 10 cm.
No todos los árboles reciben el mismo tratamiento
Una de las ideas más importantes para entender la cifra de 48 mil árboles es que la gestión del arbolado no se basa en una única solución.
Una vez realizado el diagnóstico, el proyecto plantea diferentes medidas dependiendo de las características de cada individuo vegetal.
Entre ellas se encuentran:
- La conservación de ejemplares compatibles con el diseño del proyecto.
- La evaluación de posibles reubicaciones cuando resulten técnicamente viables.
- La aplicación de medidas de manejo ambiental cuando la conservación o el traslado no sean posibles.
Este enfoque busca que la gestión de la vegetación responda a criterios técnicos y no a una lógica uniforme para todos los casos.
Conservación y nuevas incorporaciones dentro del proyecto
La propuesta contempla acciones concretas de conservación dentro del propio Tramo 3.
Según lo establecido en el Estudio de Impacto Ambiental detallado (EIA-d) del Tramo 3 del Anillo Vial, se prevé la conservación in situ de 2,095 árboles y la afectación de 4,725 ejemplares. Es importante precisar que, de este último grupo, 876 árboles serán reubicados y 3,849 serán retirados. Asimismo, se contempla la incorporación de 2,976 nuevos árboles como parte de la implementación del futuro Parque Lineal.
Estos datos muestran que la gestión ambiental no parte de una situación donde toda la vegetación sea retirada para luego ser reemplazada. Por el contrario, incorpora medidas orientadas a conservar vegetación existente e integrar nuevos individuos al diseño paisajístico.
La estrategia de manejo ambiental aparece como una medida complementaria dentro de una estrategia más amplia de gestión del arbolado.
El papel de la normativa en la definición de la estrategia de manejo ambiental
La cifra de más de 48 mil árboles también responde a criterios establecidos por la normativa aplicable.
La intervención se enmarca en la Ordenanza N.° 1852-2014-MML, que regula la conservación y gestión de áreas verdes en Lima. Esta norma establece criterios para la protección del arbolado urbano, la evaluación de intervenciones, los traslados y las revegetaciones.
Por ello, la medida de manejo ambiental no se define de manera improvisada ni discrecional. Forma parte de procedimientos y criterios técnicos vinculados a la gestión ambiental del arbolado urbano.
La normativa busca que cualquier intervención considere medidas proporcionales y verificables para responder al impacto que pueda generarse sobre la vegetación existente.
¿Cómo se llega a una cifra de más de 48,000 árboles?
Una vez realizado el diagnóstico y aplicados los criterios correspondientes, la medida de manejo ambiental se calcula siguiendo los mecanismos establecidos para la gestión del arbolado urbano.
Según la información del proyecto, el cálculo implica en promedio la plantación de alrededor de 10 árboles por cada árbol que deba ser retirado.
Este dato es importante porque ayuda a entender por qué la cifra final es significativamente mayor que la cantidad de individuos que podrían verse afectados por la intervención.
No se trata de una reposición simple de un árbol por otro árbol. Se trata de una medida de de manejo ambiental que busca generar un aporte mayor de vegetación para la ciudad.
Por eso, el resultado final supera los 48,000 árboles y arbustos contemplados dentro del Plan de manejo ambiental Ambiental.
Transparencia, criterios técnicos y alcance metropolitano
La pregunta "¿por qué 48,000 árboles?" tiene una respuesta que combina varios elementos.
Primero, el conocimiento detallado de la vegetación existente mediante un censo forestal. Segundo, la definición de medidas de conservación y evaluación de reubicación cuando corresponde. Tercero, la aplicación de criterios normativos para determinar la estrategia de manejo ambiental.
Solo después de recorrer ese proceso es posible llegar a una cifra de esta magnitud.
Por ello, los más de 50,000 árboles no deben entenderse únicamente como un número final, sino como el resultado de una metodología que busca responder técnicamente a la gestión del arbolado urbano dentro del proyecto.
Conclusión
Los más de 48,000 árboles para Lima no surgen de una decisión arbitraria ni de una meta definida sin sustento técnico.
La cifra es resultado de un proceso que comenzó con el Censo Forestal del Tramo 3, continuó con la evaluación de medidas de conservación y reubicación, y se desarrolló bajo los criterios establecidos por la Ordenanza N.° 1852-2014-MML para la gestión del arbolado urbano.
Además, el cálculo que contempla la estrategia de manejo ambiental, en promedio, la plantación de alrededor de 10 árboles por cada árbol que deba ser retirado, lo que explica la magnitud del compromiso ambiental asumido por el proyecto.
Por eso, cuando hablamos de 48,000 árboles para Lima, hablamos de una medida sustentada en información técnica, criterios normativos y una visión que busca aportar más vegetación a escala metropolitana.
¿Qué pasará con los árboles y áreas verdes que existen hoy en el Tramo 3? Conoce cómo se evaluará su conservación, posible reubicación y reforestación en el siguiente artículo.
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